Espontaniedad. Paco Justicia y Rocío Alba

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Una foto subida al facebook de La Nena Mala desemboca en un hermoso texto espontáneo escrito entre Paco Justicia y Rocío Alba.

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Corro con mis dedos que corren por tu piel, dibujando caricias que contesta tu vello erizándote, para mostrarme el camino a lamer, que mi lengua de viaje submarino, sumergida está en las fosa mariana, tan profunda, que veo el placer. Gemidos de coros que inundan iglesias vírgenes, dando hostias con caricias, para enseñar la catedral de tu paladar. Bajando sin cuerdas, sin saber si podré regresar, me pierdo entre la necesidad de meter la llave en el cerradura, que dura lo que un abrir y cerrar de órganos tocando la música celestial. Ya no corro, ahora ando, dejando que el latir descanse en tu cuerpo cubierto de escarcha blanca, en donde mora al gelatina de la vida en el colágeno del sentir, que si quiero fecundo, y sino camino, para ver otra vez si moraré.

…plantaría limones en tu boca para conocer el placer escalofriante de la escarcha y dejaría agradecida que bebieras la savia que sale de mi fuego, para saciar al labriego salvaje que contiene tu insaciable sed. Juntos recorreríamos el tunel de colores de sueños del que huyen hasta los pájaros por temor a perder sus alas, para llegar al lugar dónde crece el terciopelo, que gira incesante en espiral hacia el vacío encontrado de nuestro ser.

Y siendo lo que es sin dejar de serlo, sin alas y en picado, caería como el conejo buscado por malicia en el país de las maravillas, donde la reina de los corazones decapita cabezas sin alas, con troncos sin brazos. El placer se corta como la niebla en espesa noche de negrura cavidad, donde el eco de tu voz resuena en mi garganta, profunda, profunda, para que don Juan, recite sin cesar sus pareados, para parear, se coloca, se coloca en posición, y alzando la voz al cielo, enseña su calvicie oriunda, en la más profunda, en la más profunda, de las noche del mediodía, donde habitan las monjas de clausura, usura, rasuradas por el pensamiento, que nunca debió existir.

…me ducharía en el agua tibia que me produce el tacto de tu piel que se evapora lentamente tras el paso de esa niebla espesa que ennegrece los sentidos, para que el eco de mi voz vuelva a recorrer tu garganta, dejándote mudo de aliento. Y le diría a esa reina de corazones que siguiera decapitando cual guillotina francesa, para que esas cabezas sin alas de monjas con usura dejasen de perpetuar esa existencia efímera que subyace en su interior, de sentidos profundos y gozosas tardes de invierno.

Texto de Paco Justicia Cazorla y Rocío Alba.